Ahora, hermanos, quiero recordarles el evangelio que les prediqué, el mismo que recibieron y en el cual se mantienen firmes.  Mediante este evangelio son salvos, si se aferran a la palabra que les prediqué. De otro modo, habrán creído en vano.  Porque ante todo les transmití a ustedes lo que yo mismo recibí: que Cristo murió por nuestros pecados según las Escrituras,  que fue sepultado, que resucitó al tercer día según las Escrituras.

1 Cor 15:1-4


1. Dios

Creemos en un solo Dios, creador de todas las cosas, santo, infinitamente perfecto y eternamente

existente en una unidad de amor de tres personas igualmente divinas: el Padre, el Hijo y el Espíritu

Santo.  Teniendo conocimiento ilimitado y poder soberano, Dios en su gracia se ha propuesto desde

la eternidad el redimir a un pueblo para sí mismo y hacer todas las cosas nuevas para su propia gloria.

 

2. La Biblia

Creemos que Dios ha hablado en las escrituras, en el antiguo y nuevo testamento, a través de las

palabras de autores humanos.  Como la palabra inspirada de Dios, la biblia es sin error en los escritos

originales, es la revelación completa de su voluntad para salvación, y es la autoridad final mediante la

cual todo pensamiento y comportamiento humano deberán ser juzgados.  Por lo tanto, la biblia debe

ser creída en todo lo que enseña, ser obedecida en todo lo que ordena y ser confiada en todo lo que

promete.

 

3. La Condición Humana

Creemos que Dios creo a Adán y a Eva a su imagen, pero ellos pecaron cuando fueron tentados por

Satanás.  En unión con Adán, todos los seres humanos somos pecadores por naturaleza y por

decisión, estamos separados de Dios y bajo su ira.  Solamente a través de la obra salvadora de Dios en

Jesucristo podemos ser rescatados, reconciliados y renovados.

 

4. Jesucristo

Creemos que Jesucristo es Dios encarnado, completamente Dios y completamente hombre, una

persona con dos naturalezas. Jesús, el Mesías prometido a Israel, fue concebido a través del Espíritu

Santo y nacido de María la virgen.  Él vivió una vida sin pecado, fue crucificado bajo Poncio Pilato,

resucitó corporalmente de entre los muertos, ascendió al cielo y está sentado a la derecha de Dios el

padre como nuestro intercesor y sumo sacerdote.

 

5. La Obra de Cristo

Creemos que Jesucristo, como nuestro representante y sustituto, derramó su sangre en la cruz como

el perfecto y totalmente suficiente sacrificio por nuestros pecados.  Su muerte expiatoria y victoriosa

resurrección, constituyen la única base para la salvación.

 

6. El Espíritu Santo

Creemos que el Espíritu Santo glorifica al Señor Jesucristo en todo lo que hace.  Él convence al

mundo de su culpa, regenera a los pecadores, en él son bautizados en unión con Cristo y son

adoptados como herederos en la familia de Dios.  Él también habita, ilumina, guía, equipa y da

poder al creyente para vivir y servir como Cristo.

 

7. La Iglesia

Creemos que la iglesia comprende a todos los que han sido justificados por la gracia de Dios,

solamente por medio de la fe y Cristo Jesús.  Ellos han sido unidos por el Espíritu Santo en el cuerpo

de Cristo, del cual él es la cabeza.  La verdadera iglesia se manifiesta en las iglesias locales, cuya

membresía debe estar compuesta solamente de creyentes.  El Señor Jesucristo dejó dos ordenanzas, el

bautismo y la cena del Señor, las cuales visible y tangiblemente expresan el evangelio.  Aunque no

son medios de salvación, cuando son celebradas por la iglesia en genuina fe, estas ordenanzas

confirman y nutren al creyente.

 

8. Vida Cristiana

Creemos que la gracia justificadora de Dios, no debe estar separada de su poder y propósito

santificador.  Dios nos ordena amarlo supremamente y amar a otros sacrificialmente, a vivir nuestra

fe cuidando los unos de los otros, con compasión hacia los pobres y justicia para los oprimidos.  Con

la palabra de Dios, el poder del Espíritu y la oración ferviente en el nombre de Cristo, debemos

combatir a las fuerzas del mal.  En obediencia a la gran comisión de Cristo debemos hacer discípulos

entre todos los pueblos, siempre dando testimonio del evangelio con palabras y hechos.

 

9. Retorno de Cristo

Creemos en el retorno personal, corporal y premilenial de nuestro Señor Jesucristo.  La venida de

Cristo, cuyo momento solamente es conocido por el padre, demanda constante expectación y como

nuestra bendita esperanza, motiva al creyente a vivir en rectitud, servicio sacrificial y con entrega a la

misión.

 

10. Respuesta y Destino Eterno

Creemos que Dios ordena a todos en todo lugar a creer al evangelio volviéndose a él en

arrepentimiento y recibiendo al Señor Jesucristo.  Creemos que Dios resucitará a los muertos

corporalmente y juzgará al mundo, asignando al no creyente a la condenación y al tormento eterno

consciente y al creyente a la eterna bendición y gozo con el Señor en el cielo y tierra nueva  para

alabanza de su gloriosa gracia.  Amén.